domingo, 30 de octubre de 2011

OJO DE TIGRE Y OJO DE GATO



Hoy voy a hablar de dos piedras muy lindas que tienen nombres “felinos”: el ojo de tigre y el ojo de gato. Aunque poseen “efectos ópticos” parecidos, en cuanto a su composición química, tienen notables diferencias y a continuación, de forma escueta y simple, se las explicaré.
 
OJO DE TIGRE

Químicamente, el ojo de tigre es un silicato de la familia de los cuarzos. Tiene una dureza que oscila entre 6.5 y 7 en la escala de Mohs y su color es pardo, con rayas amarillas o pardas más claras. Si es sometido por un tiempo prolongado al calor su color cambia hacia tonos rojizos.
Sus yacimientos más importantes se encuentran en Sudáfrica, India, Birmania, Australia y  California (USA).
HISTORIAS, MITOS, LEYENDAS Y CREENCIAS:
  • Su nombre deriva del latín oculus tigris, que significa ojo de tigre.
  • Dicen que ayuda a curar el “mal de ojo”.
  • Se recomienda llevar una pequeña gema de éstas cuando se sufre de desesperación o estados de extremo nerviosismo porque serena la mente. Es excelente para una buena salud mental.
  • Ayuda a liberar las cargas de la vida cotidiana y fomenta la libertad.
  • Se cree que atrae el dinero, no en vano es llamada la piedra de la riqueza. Algunos jugadores suelen llevarla con ellos para atraer la buena fortuna, aunque para que su efecto aumente, es mejor que sea regalada.
  • En la antigüedad se pensaba que esta piedra era gobernada por el Sol y que en su interior se alojaba un rayo de esa estrella.
  • Los soldados romanos, cuando iban a batallar, solían llevar una piedra de ojo de tigre tallada, como protección.
  • Era una de las gemas preferidas y más usadas por los egipcios. La empleaban para adornar sus joyas, junto con el lapislázuli, ámbar, turquesa, jade, jaspe y la amatista.
  • Algunos recomiendan que aquellas personas muy orgullosas, soberbias o tercas - que hay muchas- lleven consigo una piedra de ojo de tigre, pues ésta les ayudará a mejorar tan desagradables defectos.
OJO DE GATO
 
Químicamente, el ojo de gato es un óxido de aluminio con berilo e inclusiones de amianto y asbesto. Pertenece a la familia de los crisoberilos. Tiene una dureza de 8.5 en la escala de Mohs y aunque generalmente suele ser verde claro o amarillo con raya blanca, sus tonalidades pueden variar.
Sus yacimientos más importantes se encuentran en China, Ceilán, Rusia, EEUU, México y Brasil.
HISTORIAS, MITOS, LEYENDAS Y CREENCIAS:
  • Al ojo de gato también se le llama “rayo ondeante”.
  • Hay otras piedras a las que también les llaman ojo de gato, pero la “original” es este crisoberilo de gran dureza, familia de la preciosa alejandrita…¿Se acuerdan de ella?
  • Dicen que esta piedra protege - en general-  la salud, pero no enfatiza en algo  particular.
  • Aleja la pobreza y libera de malos espíritus.
  • También se le considera una buena guía para encontrar algún talento escondido que podamos tener y aún no hayamos sido capaces de descubrir.
  • Se cree que debido a su color, el ojo de gato reúne en su interior  la esencia de la Tierra con la del Sol.
  • Al igual que el ojo de tigre, al ojo de gato se le aprecia como un excelente talismán para acercar la buena suerte en los juegos de azar, como también para atraer la buena fortuna en los negocios.
  • En la antigua India se creía que el soldado que llevara consigo una piedra de ojo de gato lo protegería de su enemigo ya que, incluso, si llegara a ser herido, el agresor no lograría matarlo pues sus poderes mágicos harían ver al portador de la piedra como si ya estuviera muerto, con lo cual, el enemigo se retiraría.
  • Se dice que quien sea dueño de una piedra ojo de gato, logrará aumentar tanto su fuerza física como sus riquezas y, por lo tanto, su felicidad.
Como podrán haber notado, este par de “ojos felinos”, no sólo comparten nombres similares sino que en distintas partes del mundo y en diferentes periodos históricos se les ha considerado por su belleza y grandes poderes. No en vano todo lo creado por la Madre Tierra es, o mejor dicho, somos, depósitos de energía y poder y las piedras, todas ellas,  no escapan a eso.
Termino esta entrega con este dato: Se dice que si una piedra tiene propiedades curativas o protectoras de algún aspecto de la salud y la colocamos en el lado derecho de nuestro cuerpo, con ello, potenciaremos aún más estos poderes. Ahora bien, si esa misma piedra es colocada en el lado izquierdo de nuestro cuerpo, con ello, potenciaremos todos sus demás poderes, salvo el curativo o protector de la salud. Es válido recalcar el verbo “potenciar” y no eliminar.
Como ya les he dado algunos datos de las piedras protagonistas de esta entrega, ahora les dejo a ustedes elegir cuál de ellas pondrían en el lado derecho y cuál en el izquierdo. Yo ya escogí, pero no lo revelaré … hasta la próxima.
Anuchy Ulloa
 



viernes, 7 de octubre de 2011

LA MALAQUITA.


La malaquita es una bella gema de color verde –desde el más claro al más oscuro- con vetas negras o grises. Químicamente, es un carbonato básico de cobre. No casualmente, los racimos o losas de malaquita suelen presentarse cerca de las minas de ese mineral. Su dureza oscila entre 3.5 y 4 en la escala de Mohs y se parte con mucha facilidad. Sus yacimientos más importantes están en Rusia, España, Zaire, África del Sur, Australia y Chile. Los yacimientos de los Montes Urales, en Rusia, se han hecho muy famosos porque los zares rusos mandaban extraer de allí la roca para adornar sus palacios.

HISTORIAS, MITOS, LEYENDAS Y CREENCIAS:
• En la antigüedad, los romanos, griegos y egipcios, le daban múltiples usos a esta “poderosa” piedra. Además de hacerse amuletos y adornos para su uso personal, también la pulverizaban para pintar objetos y lienzos. El polvo de la malaquita también lo aplicaban como maquillaje o sombra de ojos. Aquí tengo que decir, porque es bueno saberlo, que inhalar el polvo de la malaquita puede ser bastante tóxico.
• En la antigua Roma se le asociaba a la diosa Juno y para rendirle honor, aquellos que profesaban idolatría por ella, solían usar una malaquita en forma triangular a la altura del pecho. Al parecer, evitaba el “mal de amor”.
• También en la antigua Roma, las mujeres embarazadas llevaban un pedacito de esta hermosa piedra cerca de su vientre para evitar los contratiempos del embarazo.
• Todavía hoy en día hay una firme creencia que sostiene, que quien tenga un collar de malaquita que le llegue a la altura del corazón, siempre tendrá inmensa capacidad para amar y ser correspondido…- Aquí, entre nosotros, yo tengo uno tal cual, pero por pura casualidad y coquetería-.
• La malaquita “abre el entendimiento” y simboliza la inteligencia, quizás por eso desde tiempos remotos ha sido muy cotizada. Para aquellos que deseen poseer una, les diré que no es muy costosa. Esto es simplemente un dato.
• Cuentan que los gobernantes asirios se hacían incrustaciones de malaquita en sus pectorales. Creían que de esta forma, su inteligencia y poder se incrementaba, incluso, conseguían persuadir a su gente de tal “hecho”.
• Hay una leyenda rusa que dice que el que beba de una copa de malaquita, agudizará su inteligencia tanto, que será capaz de comprender hasta el lenguaje de los animales.
• La malaquita absorbe las radiaciones de cualquier tipo.
• Nuestra piedra de hoy llama al éxito económico y también ayuda al buen dormir.
• Dicen que la malaquita, “los males quita”. También se cree que esta piedra -y no es la única- cuando estalla, significa que la persona que la porta está en peligro… Estaré atenta a mi collar…
• Las famosas columnas del Templo de San Isaac, en Leningrado, se hicieron con malaquitas; así como las del Templo de Diana de Efeso y muchas de las decoraciones del altar de San Pablo, en Roma, que también se adornaron con ella.
• Las paredes de blanco mármol, traído de las canteras de Jodhpur, del Taj Mahal, exhiben mosaicos y murales con incrustaciones de diversas piedras traídas de distintas partes del mundo: malaquita de Rusia, jade de la China, turquesas del Tíbet, lapislázuli de Afganistán, ágata de Yemen, zafiros de Ceylán, amatistas de Persia, coral de Arabia, cuarzo del Himalaya, diamantes de Golconda y ámbar del Océano Indico. De muchas de esas piedras ya he hablado y de las que no, prometo hacerlo en próximas entregas.
La Naturaleza decidió que no hubiese una malaquita igual a otra. Todas poseen trazos o pinceladas que van, como ya dije antes, del verde claro al oscuro con rayas, círculos u hondas en negro o gris, todo en forma caprichosa aunque armoniosa. No puedo ocultar que ante algo que para muchos puede ser insignificante o simplemente común, a mí me encante, ya que veo cada piedra como un cuadro abstracto, pintado bajo un lienzo opaco. Es en esas pequeñas cosas en donde veo la grandeza de la Creación que en este caso, sin importarle la fragilidad de esta piedra, se recreó dibujándola y haciendo de cada ejemplar algo único.
Anuchy Ulloa